Miércoles, 05 de marzo, 2025
El destacado activista egipcio-británico Alaa Abdel Fattah sigue privado arbitrariamente de libertad a pesar de haber cumplido el 29 de septiembre de 2024 la totalidad de la condena de cinco años de prisión que le había sido injustamente impuesta
La madre de Alaa Abdel Fattah, Laila Soueif, de 68 años, está en huelga de hambre. El 24 de febrero, tras 149 días en huelga de hambre, fue hospitalizada tras registrarse niveles peligrosamente bajos de azúcar y presión arterial. Su vida corre peligro crítico, según un médico que la examinó el 25 de febrero. Alaa Abdel Fattah, que ha pasado casi todo el último decenio entre rejas, ha sido sometido a innumerables violaciones de derechos humanos, como detención arbitraria, juicio sin garantías, tortura y otros malos tratos. Alaa Abdel Fattah es preso de conciencia y debe quedar en libertad de inmediato y sin condiciones, puesto que su reclusión se debe exclusivamente al ejercicio de sus derechos humanos.
ACTÚEN: REDACTEN SU PROPIO LLAMAMIENTO O UTILICEN LA SIGUIENTE CARTA MODELO
Presidente Abdel Fattah al Sisi
President Abdel Fattah al Sisi
Office of the President Al Ittihadia Palace
Cairo, República Árabe de Egipto
Correo-e: p.spokesman@op.gov.eg
Twitter/X: @AlsisiOfficial
Excelencia:
Me dirijo a usted para expresarle mi más profunda preocupación por el hecho de que el destacado activista egipcio-británico Alaa Abdel Fattah siga privado de libertad a pesar de haber cumplido el 29 de septiembre de 2024 la totalidad de la condena de cinco años de prisión que le había sido injustamente impuesta. En protesta por su detención, el 30 de septiembre de 2024, la madre de Alaa Abdel Fattah, Laila Soueif, anunció una huelga de hambre indefinida, en la que sobrevivía a base de té de hierbas, café negro y sales rehidratantes. El 24 de febrero de 2025, Laila Soueif fue hospitalizada en el Saint Thomas Hospital de Londres después de que sus constantes vitales descendieran significativamente, incluidas la glucemia y la tensión arterial. Tras casi cinco meses de huelga de hambre y perder casi 30 kilos, “existe ahora un riesgo inmediato para la vida, incluido un mayor deterioro o la muerte”, según un informe de un consultor médico del Saint Thomas Hospital fechado el 25 de febrero de 2025.
En represalia por su activismo, las autoridades egipcias detuvieron por última vez a Alaa Abdel Fattah el 29 de septiembre de 2019. En diciembre de 2021, un Tribunal (de excepción) de Seguridad del Estado, en la Causa No. 1228/2021, lo declaró culpable de cargos falsos de “difusión de noticias falsas” por compartir una publicación en las redes sociales. El 3 de enero de 2022, el presidente Abdel Fattah al Sisi ratificó la sentencia dictada contra Alaa Abdel Fattah y otros dos acusados. Un documento emitido por la fiscalía y al que ha tenido acceso Amnistía Internacional indicaba que las autoridades se niegan a computar el tiempo pasado en prisión preventiva como parte de su condena de prisión, y que consideraban que su condena comenzaba a partir de la fecha de ratificación y no en la fecha de su detención. El documento establece que Alaa Abdel Fattah será liberado en enero de 2027.
El 28 de enero de 2025, durante el Examen Periódico Universal (EPU) de Egipto, el Reino Unido realizó una declaración en la que solicitaba la liberación de Alaa Abdel Fattah. El 16 de febrero, el primer ministro británico, Keir Starmer, anunció que se había reunido con Laila Soueif y que se comprometió a hacer todo lo que estuviera en su mano para asegurar la liberación de su hijo, compromiso que el primer ministro ha reiterado en su comparecencia parlamentaria del 26 de febrero de 2025. El 27 de febrero de 2025, un grupo de relatores especiales de la ONU instó a las autoridades egipcias a liberar de inmediato a Alaa Abdel Fattah. A pesar de esta multitud de voces que piden su liberación, sigue detenido arbitrariamente mientras la vida de su madre corre peligro.
Lo insto a poner en libertad de inmediato y sin condiciones a Alaa Abdel Fattah, pues se halla recluido únicamente por el ejercicio de sus derechos humanos. Hasta que quede en libertad, debe tener acceso regular a sus abogados, familiares y atención de la salud adecuada, y sus condiciones de reclusión deben ajustarse a las normas internacionales para el tratamiento de los reclusos. Debe permitirse que reciba una visita consular sin más demora.
Atentamente,
Información complementaria
Alaa Abdel Fattah, conocido activista político crítico con el gobierno, ha sido detenido en repetidas ocasiones en el último decenio, especialmente por su participación en el levantamiento de 2011. El 29 de septiembre de 2019, agentes de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) lo arrestaron en la comisaría de policía de Dokki (área metropolitana de El Cairo), donde estaba obligado a pernoctar 12 horas tras haber sido puesto en libertad vigilada en marzo de 2019, después de haber cumplido otra condena injusta de cinco años de prisión. Más tarde ese día fue detenido el abogado de derechos humanos Mohamed Baker, que se encontraba en una fiscalía donde asistía a una sesión de investigación de su cliente Alaa Abdel Fattah. Alaa Abdel Fattah y Mohamed Baker fueron detenidos y recluidos en espera de juicio durante las investigaciones por los cargos falsos relacionados con el terrorismo en la causa núm. 1356/2019 de la Fiscalía Suprema de la Seguridad del Estado, una sección de la Fiscalía General especializada en la investigación de amenazas contra la seguridad nacional.
La Fiscalía Suprema de la Seguridad del Estado abrió investigaciones contra ellos por cargos similares en una nueva causa, la núm. 1228/2021, en una estrategia que las autoridades cada vez utilizan más, denominada “rotación”, para eludir el límite máximo de prisión en espera de juicio que permite la ley egipcia (dos años) y prolongar indefinidamente la detención de activistas. Su juicio en la causa núm. 1228/2021 comenzó el 28 de octubre de 2021. Junto con ellos había otro acusado, el bloguero y activista Mohamed Ibrahim Radwan “Oxygen”. Mohamed Baker y “Oxygen” fueron declarados culpables del cargo de “difusión de noticias falsas” en relación con unas publicaciones en redes sociales y condenados a cuatro años de encarcelamiento. Los procedimientos ante los tribunales de excepción son intrínsecamente injustos, pues sus sentencias no pueden ser objeto de apelación ante un tribunal superior. Se impidió a los abogados defensores mantener comunicaciones privadas con los encausados y fotocopiar los expedientes y las actas de acusación formal.
Alaa Abdel Fattah permaneció recluido en condiciones inhumanas en la Prisión 2 de Máxima Seguridad de Tora, en El Cairo, desde septiembre de 2019 hasta mayo de 2022. Las autoridades penitenciarias lo mantuvieron recluido en una celda pequeña y mal ventilada y desprovista de cama y colchón. Además, le negaron materiales de lectura, la práctica de ejercicio en el patio de la prisión, ropa adecuada, así como la posibilidad de tener radio, reloj, acceso a agua caliente y cualquier objeto personal, incluidas fotos familiares. El 12 de mayo de 2022, Alaa Abdel Fattah dijo a su madre que el subdirector de la Prisión 2 de Máxima Seguridad de Tora lo había golpeado mientras estaba esposado. El 18 de mayo de 2022 fue trasladado a la prisión de Wadi al Natroun a raíz de la importante presión de la opinión pública.
El 19 de julio de 2023, gracias a la continuada movilización de sus partidarios, Mohamed Baker recibió un indulto presidencial tras casi cuatro años de detención arbitraria motivada únicamente por su labor en favor de los derechos humanos. Desde que el presidente reactivó el Comité de Indultos Presidenciales en abril de 2022, las autoridades egipcias han excarcelado a destacados presos de conciencia y otros cientos de personas recluidas por motivos políticos. No obstante, miles de personas permanecen detenidas arbitrariamente sólo por ejercer sus derechos humanos o tras juicios manifiestamente injustos o sin fundamento jurídico.
Durante la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático (COP27), una multitud de voces pidió a las autoridades egipcias que liberasen a Alaa Abdel Fattah, que cuando comenzó el evento, el 6 de noviembre de 2022, llevaba siete meses en huelga de hambre. Por ejemplo, el 8 de noviembre, el alto comisionado de las Naciones Unidas para los derechos humanos, Volker Türk, expresó su profundo pesar por el hecho de que siguiera detenido y pidió su inmediata liberación, además de instar a las autoridades a proporcionarle la atención sanitaria necesaria. Alaa Abdel Fattah comenzó su huelga de hambre el 2 de abril de 2022 para protestar por su encarcelamiento injusto y por la denegación de visitas consulares. El 1 de noviembre de 2022 intensificó su huelga de hambre y dejó de consumir las 100 calorías que consumía desde abril, y el 6 de noviembre de 2022 dejó de beber agua. El 11 de noviembre de 2022, Alaa Abdel Fattah quedó inconsciente mientras se duchaba; cuando recuperó la consciencia vio que un compañero de celda lo estaba sujetando, rodeado por un gran grupo de personas, y que le introdujeron un tubo en el cuerpo. Tras esta experiencia cercana a la muerte, decidió poner fin inmediatamente a su huelga de hambre, pero prometió que la retomaría si “su caso seguía prácticamente paralizado”.
El 21 de febrero de 2025, 25 organizaciones egipcias e internacionales de la sociedad civil, entre ellas Amnistía Internacional, firmaron una carta conjunta en la que instaban al gobierno británico a aumentar la presión sobre las autoridades egipcias para que liberen a Alaa Abdel Fattah durante el 58º periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que se celebra del 24 de febrero al 4 de abril.
PUEDEN ESCRIBIR LLAMAMIENTOS EN: Árabe e inglés.
También pueden escribir en su propio idioma.
ENVÍEN LLAMAMIENTOS LO ANTES POSIBLE Y NO MÁS TARDE DEL: 27 de agosto de 2025.
Consulten con la oficina de Amnistía Internacional en su país si desean enviar llamamientos después de la fecha indicada.
NOMBRE Y GÉNERO GRAMATICAL PREFERIDO: Alaa Abdel Fattah (masculino)
ENLACE A LA AU ANTERIOR: https://www.amnesty.org/es/documents/mde12/8567/2024/es/